28 ene. 2016


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30 sept. 2015

Ultra Trail Mont Fuji. La Crónica


Ultra Trail Mont Fuji

Distancia: 170 kms
Etapas: 1
Tiempo: 31:20hrs
Posición: 78
Año: 25 setiembre 2015
Zona: Kawaguchiko, Japón


VIDEO UTMF JAPAN



Japón era la excusa.

Desde que se hizo el Ultra Trail World Tour, decidí que tenía que participar en esta carrera.
La Ultra Trail del Mont Fuji era muy atractiva, tanto por la carrera como el país a visitar, Japón. Siempre soñaba con visitar ese país, ¡y además me encanta el sushi!
Lo tuve tan claro que solo abrirse las inscripciones en enero, ya me inscribí. Y suerte, por que son de esas carreras que en horas ya no hay dorsales.

Me motivó mucho que este fuera el primer año en que la organización cambiara la época de la carrera, siempre se hacía en invierno, con mucho frío, nieve... y este año se hacía a finales de setiembre, con mejor tiempo y así poder correr con más comodidad, o eso pensábamos, ya que luego nos confirmaron que había sido la edición más dura de todas debido a la lluvia y el barro.

Todo el verano entrenando y sin darme cuenta, estaba cruzando medio mundo para tomar parte de la Ultra Trail Mont Fuji. Esta carrera transcurre por un circuito circular bordeando la montaña sagrada del Monte Fuji en 170kms por senderos, bosques, grava volcánica, lagos etc...no se sube a una gran altura, pero si que es una prueba rompepiernas (+9000desnivel) de montaña. Sobre el material obligatorio, iba a ser bastante fácil, ya que es una carrera NonStop con bastantes avituallamientos de comida y bebida muy completos, así que con una ropa Goretex y unas barretas ya lo tenía todo.

Antes de la carrera, hicimos un poco de aclimatación por Japón, visitando la ciudad de Tokio.
Cuanto hay que aprender de los Japoneses. En cuestión de orden y saber estar son muy buenos.
Nos pudimos dar cuenta que la carrera estaría muy bien organizada solo con conocerles un poco. Y así fue. Llegamos un día antes a la región de los cinco lagos, donde Kawaguchiko era el pueblo de salida y meta. No hacía muy bueno, llevaba dos días lloviendo y la predicción era que seguiría lloviendo durante toda la carrera. Que mala suerte.

En esta aventura, me acompañó Tony Andrades, experto en carreras Ultra por todo el planeta y mi mujer Neus, que ya lleva muchos años en esto de acompañarme en las carreras y con mucha experiencia en viajes. La verdad es que todo salió a la perfección.
Cogimos el dorsal, dejamos la bolsa con material para la mitad de carrera y nos revisaron todo el material obligatorio ( prendas de manga larga, Goretex, guantes, mapas, silbato, móvil, manta térmica...) , fuimos a cenar Sushi y ya estábamos listos para comenzar.

La carrera comenzaba a las 13hrs, así que un buen desayuno y a relajar piernas. Teníamos muchas ganas de comenzar. Las 100millas es una distancia que ya habíamos experimentado, pero esta vez por un terreno desconocido.

Decidimos salir tranquilos, por lo de que son 170 Km, y además yo estaba con molestias en el gemelo desde hace meses y Tony también quería ir a un ritmo controlado. Pero no lo pensamos muy bien, ya que en la salida nos quedamos muy atrás, y al ser unos 1000 participantes, enseguida se formo un tapón de gente donde era imposible avanzar, ni siquiera podías correr. Eso no nos gustó nada. Tardamos 40 minutos de reloj en hacer 3 Km, increíble. Pero en cuanto pudimos salir del tumulto, que además lo hicimos por la brava, ya que la gente iba en filas de dos caminando, y nosotros como unos locos por los laterales adelantando sin parar, nos pusimos a correr y a realizar nuestra carrera. Y todo eso bajo la lluvia.

Hasta la primera noche fui con Tony, unos 45kms donde disfrutamos de unos paisajes auténticos. Debido a la lluvia había mucho sendero lleno de barro donde más que una carrera, parecía humor amarillo. Todos los japos, ya que el 80% de los corredores eran japoneses, corriendo en manada cayéndose por los suelos sin parar y nosotros con el sudor frío intentando no torcernos los tobillos. Vaya situación!! Eso nos provocaba hasta algunas risas.
También pasamos por bosques muy frondosos y húmedos, llenos de musgo, también con rocas volcánicas y bosques con árboles de 20 metros en fila que atravesabas por en medio. El terreno era muy cambiante, así que eso lo hacía más entretenido. Pasamos el primer avituallamiento y ya sabíamos que hambre no íbamos a pasar. Sopas, fideos, chocolate, naranjas, caramelos, plátanos, isotónico...una pasada! Pero estuvimos solo 3 minutos! Teníamos que avanzar y avanzar. Habíamos perdido mucho tiempo.

Encontramos muchas subidas con cuerdas y más senderos donde se podía correr mejor hasta el segundo avituallamiento. De allí ya salimos con el frontal puesto. Nuestro plan de llegar al tercer avituallamiento sin luz se había truncado. Con el mal tiempo y que a las 6PM se hacía de noche tuvimos que correr de noche hasta el tercer avituallamiento. Fue allí donde me separé de Tony, me encontraba muy fino, pese al dolor en gemelo, y decidí ir un poco más rápido.

Nada más salir del tercer avituallamiento, venía una de las subidas más fuertes de la carrera.
Poco a poco iba subiendo sin parar y adelantando a gente. Eso me motivó mucho, pero sabía que no tenía que apretar, sino seguir un ritmo constante y estar cómodo, aún quedaba mucho por delante.

La gran humedad que había y la distancia de 25kms entre el tercer y cuarto avituallamiento, me hizo quedarme si agua a 7 o 8 kms de llegar al cuarto. La carrera reseguía un río bastante caudaloso, me planteé hasta bajar a por agua, pero era muy peligroso. Tomé una pastilla de sal para no sudar tanto y en esas que veo una caseta con una luz. No lo pensé. Estaba vacía, entré y rellené el bidón de un grifo del baño. Seguramente el agua no estaba tratada, pero mi cuerpo necesitaba hidratarse como fuera.

Llegué al control, la verdad, se me hizo bastante largo. Allí comí dos platos de noodles, lo había pasado un poco mal y necesitaba reponer fuerzas. Salí de nuevo bastante rápido y no bajé el ritmo. La zona cruzaba unas torres eléctricas y el recorrido era bastante corrible, así que aproveché y apreté bastante, me sentía cómodo. Todo el rato controlaba mucho el tema comida y bebida, barretas y sales, fue vital. Hubo un momento que de tanto adelantar me quedé solo. Esos momentos son los auténticos, uno solo de noche, por bosques desconocidos y siguiendo marcas. Que pasada!

En esas que el gemelo me da un pinchazo y me tiro al suelo. Ya me lo temía e iba procurando no forzar mucho pero me dio. Rápidamente me bajé las medias compresivas me hice un masaje con crema Bes-t taurina y también me tomé un Enantyum. Y seguí corriendo con bastante dolor pero más aliviado. En ese tramo coincidí con un corredor Chino y estuvimos charlando de carreras y demás hasta que se hizo de día, a veces consigues evadirte un poco de la competición con solo hablar y la verdad que nos fue muy bien estar una horitas de palique.

Pero la carrera seguía y no podía entretenerme. Llegué a la mitad de la carrera, Km 90, con muy buenas sensaciones. La bolsa que dejamos para ese punto ni la toqué, solo comí un par de platos de sopa, llené los bidones y a seguir. Me encontraba muy positivo y con buen ritmo de carrera.

De ahí hasta el siguiente avituallamiento fue el paisaje más bonito, por llanuras de flores violetas y el Monte Fuji justo delante, fueron unos instantes mágicos, de esos que sueñas cuando entrenas. Más o menos ya estaba en mi grupo en el sentido de ritmo de carrera, pero veía que podía apretar un poco más. Recorté mucho tiempo en los avituallamientos y no dejé de correr, no quería andar. Me quedaba mucho pero tenía fe en mis posibilidades. También veía a gente muy fuerte que abandonaba, eso era una motivación extra, yo me sentía bien aunque era muy duro, luego nos contaron lo de que fue la edición más dura de todas.

Yo iba muy bien equipado con la ropa del Team Sport HG Aml Sport. Transpiraba muy bien la humedad y el sudor. Con los manguitos SportHG jugaba a subir y bajar según el frío que hacía.
Hubo un avituallamiento que hasta llegar a él, el camino era bordear un lago de bastantes kms, ese fue mi mejor tramo. Puse la directa y no paré de correr ni un segundo. Allí vi que iba a hacer una muy buena carrera ya que la gente andaba mucho y yo aún podía correr. Me sentía muy fuerte.
Al llegar al avituallamiento me revisaron el material obligatorio, cogí un Redbull y a seguir con la buena racha. Todos se quedaron sorprendidos por que no paré nada. Sabía que venía una subida de 6 kms y allí descansaría un poco.

Y así fue. Comenzó a llover de nuevo y una subida muy muy fuerte con barro y cuerdas. Que manera de subir. Tenía que comer barretas y algún gel para no venirme a bajo. La verdad es que fue muy dura, pero lo bueno es que era de día y podía ver todo mejor. A parte de la dureza, las vistas eran increíbles. Cada curva era una foto. No me lo podía creer.
Y llegó el tramo para mi más duro. Anteriormente pasamos por la ladera más cercana al Monte Fuji con grava volcánica y unas subidas infernales, pero lo que venía era demasiado béstia.
Un tramo que para mi incluso era peligroso e inaccesible para la organización. Un sube y baja de infarto con todos los sentidos puestos y que no te permitía ni pensar. Un tramo donde desgasté mucho a falta de pocos kms. Se me hizo muy largo llegar a Fujisan, donde sabía que estaba el último avituallamiento antes de meta. La carrera estaba muy bien marcada, pero un error humano hizo que me perdiera antes de llegar al último avituallamiento. En los pueblos habían muchos voluntarios señalizando, no había marcas, pues alguien no estaba donde tenía que estar. Yo entré en el pueblo sabiendo que el avituallamiento estaba allí, pero al ver que salía del pueblo y ver que entraba en las montañas, vi que algo fallaba. Me había perdido. Volví por el mismo camino como una bala maldiciendo todo!! jaja!! perdí unos 15 minutos, que no son muchos, pero me supo fatal.

Llegué al check point, cargué agua y sin comer ni nada salí disparado para la última subida, que era realmente dura. La hice a tope para no perder ni un segundo más, me había tocado la moral. Las piernas ya no sentían nada. La soledad en la última bajada me hizo reflexionar y decidí bajar un poco el ritmo y saborear el último tramo y en esas que de repente vi el lago Kawaguchiko, la meta.

Bordeé tranquilamente el lago, ya era de noche, sobre las 8PM y al faltar un km a meta, veo a Neus, que toda la carrera estuve pensando en ella, ya que por problemas esta vez no pudo seguirnos, y la verdad, la eché de menos. Y con ella corrí el último tramo hasta meta. SIN PALABRAS !

Todo el sacrificio de entrenos, el llegar a Japón que no es fácil, toda la brutalidad de carrera con ese clima tan malo que tuvimos, la lesión a última hora... se recompensaron con cruzar la meta. Un subidón de los que hace tiempo no sentía.


Muy satisfecho con el nivel que llevé durante toda la carrera, me ayudó mucho el material que llevé, desde ropa SportHG a mochila Nathan a cremas Bes-t, pulsera Safesport ID, calcetines Injinji y el soporte incondicional de Blanes. Y sobretodo de la gran compañía de Tony Andrades, que sin él esto de los Ultra no sería lo mismo, por que valoramos la carrera pero mimamos mucho la aventura en general, el disfrutar de correr y de viajar. Y de Neus, que me da ese toque de seguridad y de responsabilidad que hay que tener en este tipo de carreras. Me encanta disfrutar con ella estas experiencias, nos hace inseparables!!













































y la próxima???? rematando con SAKE !!












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